Archivo mensual: septiembre 2010

Retrato del Niño.

Como siempre, poco que decir. Retrato realizado en base a una foto, íntegramente a lápiz de grafito, formato A3. ¡La madre del niño parecía contenta!

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¡Actimelízate!

Santo Pinocho

…o no. Y es que la marca francesa de lácteos podría verse algo en apuros después de aflorar una serie de estudios que demostrarían no sólo unas tácticas de publicidad engañosa bastante claras sino que, también, una potencial relación entre sus productos y la obesidad. Todo ello, lejos de hacer pensar en que sean productos sanos, hace más bien pensar en la peligrosidad de determinados productos lácteos, al menos si se consumieran como se pretende incentivar, es decir: demasiado.

Pero comencemos por el principio. ¿Quién no recuerda la aparición hace unos años de esos anuncios televisivos coloristas, algo infantiles, inspirados en “Érase una vez el cuerpo humano”, destinados a promocionar esos inmundos yogures líquidos? Con su Equipo Actimel, sus malvadas bacterias y sus naves espaciales a nivel celular. Todo súper riguroso e informativo vaya. También se podía oír hablar de un supuesto efecto sobre las defensas y el sistema inmunológico gracias a las magníficas bacterias L-Casei “Inmunitas” -o “Defensis” en otros países-. Bien, esencialmente aquí comienza la patraña aparentemente. Continuar leyendo


El hombre siempre será el hombre.

“Los pueblos que tienen memoria histórica, progresan”-Gregorio Marañón

Si hay algo que parece que lastra el progreso del hombre a lo largo del tiempo es precisamente su escasa memoria. Conforme avanzamos nos damos cuenta de que la frase “nada es inventado” es, en según qué casos, algo más que un simple refrán destinado a hacer acto de presencia a lo largo de discusiones de barra.

No es infrecuente encontrar importantes similitudes entre el pasado y el presente, e incluso sumergirse en un estudio retrospectivo de lo pretérito para abordar mejor lo actual. Ello fundamenta no sólo la necesidad de conservar aquello que se ha hecho o pensado en épocas pasadas sino de sumergirse de vez en cuando en su análisis. Porque una cosa es segura, pese a los avances científico-tecnológicos o socio-culturales el hombre sigue siendo el hombre en su esencia.

Ello, que parece tautológico, quiere decir lo siguiente. Probablemente exista entre los seres humanos una creencia no exteriorizada de que los acontecimientos que cada persona vive son únicos e irrepetibles. Que lo pasado es pasado y que el futuro en nada se asemejará al presente. No obstante, no pocas son las veces en las que personas, movidas por un interés intelectual, un afán de conocimientos o cualquier otra razón igualmente válida, se ven obligados a constatar que en el fondo las personas que poblaban la tierra hace unos siglos no eran tan diferentes a las que ahora ostentan ese privilegio. Continuar leyendo