Archivo mensual: junio 2010

Worldreader.com, una iniciativa por la cultura.

Últimamente oímos hablar mucho de los ebooks también llamados, en la lengua de Cervantes, libros electrónicos y, por ende, de los aparatos lectores de los mismos. Probablemente sea innecesario cualquier explicación detallada de ello, bastando así un recordatorio de quien ha aportado, durante los últimos años, su granito de arena a este reciente mercado destacándose como un referente en la materia: Amazon Kindle.

El objetivo de este artículo no es en absoluto hablar del gadget de Amazon ni de sus prestaciones, sino más bien de una iniciativa de la que he oído hablar sólo recientemente relacionada con dichos lectores de libros electrónicos. El proyecto se denomina Worldreader.org y pretende proporcionar ebooks a los países subdesarrollados de forma a permitir a sus habitantes el acceso a la cultura y a la instrucción por esta vía.

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Nuevos Mac Mini: Pequeños con precios de grandes.

Esta mañana se actualizaron -no sin un importante desajuste y reajuste de las Apple Store Online de los distintos países- los Mac Mini, los pequeños de la gama de sobremesa, que ahora se atreven siendo más pequeños todavía a enarbolar precios a la altura de los grandes. Pero no adelantemos acontecimientos y dediquémonos a observar un poco a la pequeña bestia. Continuar leyendo


Por qué resulta difícil defender al funcionario.

Bien, ante todo comenzar diciendo que, como todos los colectivos, la pésima actuación de unos no implica la de otros, así pues, funcionarios los hay de tantos tipos como administraciones -y vaya si las hay- o más, algunos mejores y algunos peores.

Ahora bien, sabe Dios por qué, el común de los mortales tenemos la mala fortuna de cruzarnos en la mayoría de las ocasiones con los “peores”, generalmente destinados -de forma totalmente inconveniente- a la atención directa o telefónica a los administrados. Será cuestión de un mal karma generalizado,  pero que levante la mano quien se ha hecho incontables veces acoger como un perro por personas que no conocen el sentido de la palabra amabilidad. Ilustraré aquello a lo que me refiero con un ejemplo: Continuar leyendo


El Síndrome del Sabio.

Hace tiempo que tenía pendiente escribir algo al respecto del denominado syndrome du savant o síndrome del sabio, que descubrí bajo no recuerdo bien qué circunstancias pero que me dejó, cuanto menos, perplejo. Dicho síndrome se presenta en personas afectadas por deficiencias como el autismo y se manifiesta por una extraordinaria capacidad dentro de una serie de habilidades particulares, capacidad de hecho muy superior a lo que es posible ver en individuos diríamos normales.

El desarrollo de semejantes capacidades puede hallar su origen, según el profesor Darold Treffert, tanto en la genética como en una posterior adquisición, pues pareciera que determinados savants -que así se les denomina- comenzaron a mostrar sus extraordinarias dotes posteriormente a una lesión cerebral que actuó como detonante.

El profesor afirma que, de entre las personas con síndrome del sabio, una mitad son autistas y la otra mitad son personas con alguna afectación, desorden, retraso o enfermedad mental. Así, ni todos los savants son autistas, ni todos los autistas presentan el síndrome. Entrando en cifras, y siempre según Treffert:

  • Uno de cada diez autistas tienen las habilidades de un savant.
  • El 50% de los savants son autistas; el otro 50% tiene otra incapacidad relacionada con el desarrollo, retraso mental, lesión cerebral o enfermedad mental.
  • Los varones savants superan seis veces en número a las mujeres savants.

Es en realidad un trastorno extremadamente raro y no se contabilizan aún apenas personas en el mundo que lo presenten.

En cuanto a las características que presenta, no siempre son las mismas o se manifiestan de la misma manera, pero podría decirse que engloban las siguientes:

  • Una memoria prodigiosamente profunda pero que tienen una importante dificultad en utilizar. Es decir, la capacidad de recuerdo es extremadamente amplia y precisa pero es difícil, para los savants, darle un uso o razonar en base a los recuerdos que poseen.
  • Grandes habilidades artísticas -musicales, pictóricas…- y particular don para comprender e interpretar la música.
  • Memoria de fechas y acontecimientos extremadamente vasta.
  • Gran capacidad de cálculo mental pudiendo realizar operaciones extremadamente complejas -fuera de las capacidades de una calculadora- de cabeza y con gran precisión.
  • Habilidades mecánicas y espaciales varias, como la construcción de maquetas muy precisas, el cálculo de distancias a simple vista o la memorización de itinerarios y mapas.

Existen otro tipo de habilidades pero son, en cualquier caso, más inusuales.

Actualmente la medicina se encuentra estancada en la explicación del porqué del síndrome del sabio aunque se alude a que las personas afectadas por el mismo emplearían, en su actividad mental, zonas cerebrales distintas de aquellas a las que recurre el ser humano en general.

En cualquier caso, semejante situación deja, sin duda, la puerta abierta a la imaginación sobre cuán grandes cosas sería capaz de realizar la mente humana explotada correctamente y si realmente algún día se alcanzará semejante rendimiento. Ahora bien, la paradoja del idiot savant deja planteada una incógnita ¿será realmente posible acceder a semejante “poder mental” sin pagar a cambio el precio de dejar las capacidades cognitivas más elementales y características del ser humano en un estado profundamente mermado?

Os dejo una serie de savants muy particulares.


Grigori Perelman: Historia de un genio hastiado.

Grigori Perelman, el hastío de un genio.

Grigori Perelman es un matemático de pronto 45 años ruso actualmente residente junto con su madre en San Petersburgo. Se le atribuyen, entre otros logros, la resolución de la conjetura de Poincaré, uno de los interrogantes reconocidos como más importantes y difíciles de la matemática. Este problema fue planteado por el matemático francés Henri Poincaré en 1904 y fue resuelto por Perelman en 2003, prácticamente un siglo más tarde.

Por semejante hazaña quisieron premiar al doctor en matemáticas con la Medalla Fields, el mayor premio en matemáticas, en el año 2006. Este sin embargo rechazó de plano el premio diciendo lo siguiente:

“El premio era completamente irrelevante para mí. Todo el mundo entiende que, si la demostración es correcta, entonces no se necesita ningún otro reconocimiento”. Continuar leyendo